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viernes, 15 de mayo de 2009

Porphyromonas gingivalis & el VIH en el medio oral

El modo predominante de transmisión del VIH es por contacto sexual a través de laceraciones en mucosas o epitelios. La transmisión por vía oral, sin embargo, es un evento poco frecuente; comparado con la transmisión rectal o vaginal. También se ha reportado que la saliva contiene menos partículas infecciosas de VIH que otros fluidos corporales, como la sangre, semen o las secreciones vaginal y cervical.

Se sugiere que varios componentes endógenos orales contribuyen a inactivar el VIH, ya sea en combinación o individualmente. Entre ellos, los inhibidores de proteasas de los leucocitos secretores han sido estudiado extensamente. Recientemente se ha propuesto otro mecanismo, el cual involucra la hipotonicidad de la saliva (aproximadamente el 14% de la sangre y otras secreciones mucosas). Se sugiere que las células infectadas por VIH son desbaratadas debido a la diferencia de tonicidad del medio intracelular con el medio externo y así las partículas de VIH son liberadas al medio salival, donde son mayormente neutralizadas por un anticuerpo específico o por otras macromoléculas inhibitorias en la saliva. También, se ha reportado en estudios recientes que Porphyromonas gingivalis sintetiza proteasas de cisteína (gingipains), de las cuales la gingipain-1 (molécula HGP144) inhibe la infección por VIH-1, debido a que no permite la interacción entre la glicoproteína 120 (gp120) y los receptores celulares (brindando un efecto protector en el medio oral).


Fig. 1. Las partículas de VIH necesitan un receptor para la glicoproteína 120, que expresan en la parte externa, para poder ingresar exitosamente a las células blanco; además, necesitan la expresión de un co-receptor (CCR5 ó CXCR4), el cual define su subtipo (R5 ó X4).


Por otro lado, la frecuencia de la transmisión de VIH por vía oral puede verse aumentada por un evento que está relacionado íntimamente con P. gingivalis. La infección e inflamación de la mucosa oral incrementa la tasa de replicación del VIH.

El VIH tipo R5 (con tropismo para el co-receptor CCR5) requiere que las células blanco presenten un receptor específico para la glicoproteína 120, como el CD4 y el co-receptor de quimocina CCR5. Los queratinocitos orales expresan predominantemente el co-receptor CXCR4 y niveles casi indetectables del co-receptor CCR5, además no expresan el mayor receptor del VIH, el CD4. Existe también VIH tipo X4 (con tropismo para el co-receptor CXCR4), pero no están involucrados en las infecciones primarias por VIH, como lo están los VIH tipo R5. Dado que los queratinocitos orales son capaces de integrar el ADN de el VIH-1, se ha propuesto receptores alternativos; incluyendo diferentes moléculas: galactosil-ceramida (GalCer), proteoglicanos heparan sulfato, sindecanos y manosa; en conjunto con los receptores CXCR4 o CCR5.


Fig. 2. (a) Fotografía de un cultivo de queratinocitos visualizado mediante inmunofluorescencia. Se utilizó un marcador azul (DAPI) para visualizar los núcleos y un marcador rojo para poder visualizar la expresión de los co-receptores CCR5. Se puede observar que prácticamente no expresan el co-receptor CCR5. La barra representa 20 µm.


(b) Fotografía de un cultivo de queratinocitos luego de haber sido co-cultivados por tres horas con Porphyromonas gingivalis. Se utilizó un marcador azul (DAPI) para visualizar los núcleos y un marcador rojo para poder visualizar la expresión de los co-receptores CCR5. La presencia de P. gingivalis aumenta la expresión del co-receptor CCR5 por los queratinocitos. La barra representa 20 µm.


P. gingivalis aumenta la expresión de el coreceptor CCR5 en los queratinocitos orales; en respuesta a sus gingipains (activando PARS, receptores activados por proteasas) o mediante su LPS a través de los receptores TLR2 y TLR4 (TLR, toll-like receptor). Se sugiere las células con estos receptores sobre-expresados pueden almacenar partículas infecciosas de VIH que luego transferidas a células permisivas (susceptibles de una infección por VIH).

En conclusión, P. gingivalis aumenta la transferencia partículas de VIH a células susceptibles de infección y por otro lado interfiere en la interacción de la gp120 con los receptores celulares, dificultando el ingreso de las partículas virales al medio intracelular.

Referencias

Giacaman RA, Asrani AC, Gebhard KH, Dietrich EA, Vacharaksa A, Ross KF, Herzberg MC. Porphyromonas gingivalis induces CCR5-dependent transfer of infectious HIV-1 from oral keratinocytes to permissive cells. Retrovirology. 2008 Mar 27;5:29.


Xie H, Belogortseva NI, Wu J, Lai WH, Chen CH. Inhibition of human immunodeficiency virus type 1 entry by a binding domain of Porphyromonas gingivalis gingipain. Antimicrob Agents Chemother. 2006 Sep;50(9):3070-4.


Giacaman RA, Nobbs AH, Ross KF, Herzberg MC. Porphyromonas gingivalis selectively up-regulates the HIV-1 coreceptor CCR5 in oral keratinocytes. J Immunol. 2007 Aug 15;179(4):2542-50.


Flexner C. HIV drug development: the next 25 years. Nat Rev Drug Discov. 2007 Dec;6(12):959-66. Review.

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viernes, 10 de abril de 2009

Distribución de la claritromicina administrada por vía sistémica en la gingiva

Las formas agresivas y recurrentes de periodontitis están asociadas con infecciones por A. actinomycetemcomitans y Porphyromonas gingivalis. Debido a que estas bacterias invaden el tejido, son difíciles de eliminar solamente con raspaje y alisado radicular. El uso conjunto de antibióticos por vía sistémica, raspaje y alisado radicular mejora los resultados clínicos y microbiológicos del tratamiento. Aunque no es ampliamente prescrita para la periodontitis, la claritromicina es potencialmente útil ya que es absorbida por las células del huésped y tiene una actividad antimicrobiana favorable.

La terapia periodontal se centra en el debridamiento de la placa bacteriana y la remoción de los productos bacterianos de las superficies radiculares. A pesar que este enfoque usualmente detiene la pérdida de adherencia, la destrucción periodontal continua en algunos individuos. Esto se relaciona frecuentemente con una infección persistente por parte de bacterias subgingivales invasivas. Los patógenos periodontales Aggregatibacter actinomycetemcomitans y Porphyromonas gingivalis pueden resistir la debridación y evadir la respuesta inmune invadiendo las células epiteliales del tejido gingival. Un enfoque lógico para eliminar a estos patógenos es atacarlos mediante antibióticos.

A diferencia de muchos antibióticos, la claritromicina fácilmente penetra las células para ganar acceso a los patógenos que se encuentran intracelularmente. La azitromicina, un fármaco relacionado, puede mejorar los resultados de la terapia periodontal no quirúrgica en paciente con periodontitis crónica. La claritromicina y la azitromicina son macrólidos que inhiben la síntesis proteica uniéndose a la subunidad 50S del ribosoma bacteriano. Ambos agentes son altamente efectivos contra Aggregatibacter actinomycetemcomitans y Porphyromonas gingivalis y exhiben buena actividad contra Eikenella corrodens, Prevotella, Fusobacterium y otros patógenos anaerobios y facultativos.

Los fibroblastos gingivales y las células del epitelio oral son capaces de acumular niveles intracelulares de claritromicina que son mayores 38 veces y 3,3 veces que los niveles extracelulares respectivamente. Esto sugiere que los fibroblastos podrían servir como reservorios de claritromicina en el tejido conectivo gingival.

Algunos estudios han sugerido que los macrólidos alcanzan concentraciones significativamente más altas en el tejido infectado en comparación con tejido sano. La claritromicina es almacenada por fagocitos, monocitos, fibroblastos, PMN, macrófagos y linfocitos. Estas células son más numerosas en las zonas afectadas por gingivitis, es de esperarse entonces que las concentraciones de claritromicina sean mayores en las zonas inflamadas que en las zonas sanas.

Según un estudio la claritromicina alcanza concentraciones en zonas afectadas por gingivitis que son 25% mayores que las encontradas en zonas gingivales sanas.

Cuando se usa para tratar infecciones de las vías respiratorias o pulmonares, los macrólidos reducen la inflamación inhibiendo la expresión de citocinas proinflamatorias (IL-1β, IL-6 and IL-8), las cuales incrementan el reclutamiento celular en las zonas de inflamación. Los macrólidos también inhiben la producción de superóxido, fagocitosis, adhesión y quimiotaxis por parte de los neutrófilos y favorece su inhibición por un mecanismo relacionado con su apoptosis.

En resumen, la claritromicina posee propiedades farmacológicas y antimicrobianas que son apropiadas para su uso adjunto en el tratamiento de la periodontitis. Se acumula en el tejido gingival en niveles que son significativamente más altos que aquellos en plasma y aparentemente se distribuye preferentemente en el tejido periodontal inflamado. La claritromicina inhibe A. actinomycetemcomitans, Porphyromonas gingivalis y otros patógenos periodontales en concentraciones mucho más bajas que las observadas en gingiva. Más aún, hay evidencia de que la claritromicina produce efectos antiinflamatorios en la gingiva. Cuando se prescribe cualquier antibiótico, el balance entre beneficios potenciales y efectos adversos debe ser considerado.Los efectos adversos de la claritromicina son leves, pero hay reportes de reacciones alérgicas, disturbios gastrointestinales y reacciones hepáticas en un número reducido de pacientes. Haciendo un balance, sin embargo, las propiedades farmacológicas y el potencial antiinflamatorio de la claritromicina hacen valioso su uso en el tratamiento de la periodontitis.

Referencia
Burrell R & Walters J. Distribution of Systemic Clarithromycin to Gingiva. J Periodontol. 2008 Sep;79(9):1712-8.

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